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Gestión eficiente de la contratación del suministro eléctrico por las Administraciones públicas
29/04/2014
Gestión eficiente de la contratación del suministro eléctrico por las Administraciones públicas

Las Administraciones públicas gastan cada vez más en electricidad. La factura eléctrica ha pasado a ser uno de los gastos anuales más importantes dentro de los presupuestos de las Administraciones públicas. Es previsible que el gasto en electricidad vaya incrementándose en los próximos años debido al aumento del precio de la electricidad y, sobretodo, al incremento de los peajes de acceso, como medida necesaria para paliar el déficit de tarifa.

 

El crecimiento del consumo y el incremento del gasto eléctrico hacen aconsejable que las Administraciones públicas adopten medidas de ahorro y eficiencia energética. Pues bien, una de las primeras medidas de ahorro frente al creciente gasto eléctrico que pueden adoptar las Administraciones públicas es la gestión eficiente de la contratación del suministro. Es una medida de ahorro que no requiere ninguna inversión.

 

La posibilidad de optimizar la gestión de la contratación del suministro eléctrico surge en el momento en que se liberaliza el denominado mercado minorista, pudiendo los consumidores -entre ellos las Administraciones Públicas- elegir libremente a quién le adquieren la electricidad para obtener el mejor precio. En el nuevo contexto de liberalización del mercado minorista, en el que se compite en precio para vender electricidad, adquiere sentido la gestión eficiente en la contratación del suministro. Para las Administraciones públicas es además una exigencia que viene impuesta por la legislación de contratos del sector público.

           

No obstante, hay que reconocer que las Administraciones Públicas han tenido dificultades para contratar en el mercado libre, hasta tal punto que algunas licitaciones se han declarado desiertas,  debiendo permanecer la Administración contratante en la tarifa de último recurso (TUR), con los consiguientes recargos.

 

La Comisión Nacional de la Energía (integrada en la actualidad en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia)abrió un expediente informativo en el año 2010 para analizar las causas de estas dificultades y proponer algunas soluciones. Uno de los apartados del informe se dedicó precisamente a analizar las dificultades que tenían las Administraciones Públicas para contratar en el mercado libre.

 

La CNE identificó como causas que podían dificultar la contratación de las Administraciones Públicas en el mercado libre, por un lado, la inclusión de determinadas cláusulas en los pliegos de contratación, que desincentivarían la concurrencia de las empresas comercializadoras y, por otro lado, la imposibilidad de prestar avales a estas empresas como garantía frente al riesgo de impago.

 

 Pero además de estas dificultades,  no hay que desconocer que en algunos casos las Administraciones públicas han sido poco proclives, por diversas circunstancias, a buscar en el mercado los mejores precios de la electricidad. Probablemente por la complejidad regulatoria que entraña el suministro eléctrico -en el que se mezcla lo que es adquisición dela energía  con la contratación del acceso a redes-, algunas Administraciones públicas se han dejado llevar por la inercia. Prueba de ello es que algunas de estas Administraciones se han resguardado en la TUR aun cuando ya no tenían derecho a ello, pagando el recargo correspondiente. Y algunas otras han acabado contratando el suministro eléctrico con la comercializadora en mercado libre de la empresa distribuidora de la zona, que tradicionalmente les había suministrado.

 

Lo cierto es que en buena parte del colectivo de consumidores -incluidas las Administraciones públicas- ha existido una resistencia al cambio de suministrador, lo que ha beneficiado a las comercializadoras vinculadas a empresas tradicionales energéticas y fundamentalmente a la distribuidora de la zona. Pero las cosas están cambiando poco a poco,  como se pone de manifiesto en el último informe de la CNE sobre supervisión del mercado minorista de electricidad (julio 2011-junio 2012)Se destaca en este informe la progresiva participación en este mercado de comercializadoras no vinculadas a las empresas tradicionales energéticas, lo que hace que la cuota de mercado libre que poseen las 3 mayores empresas se reduzca paulatinamente y disminuyan también los márgenes de comercialización.

 

            Algunas Administraciones públicas están aprovechando la progresiva apertura del mercado minorista para optimar la gestión de la contratación del suministro eléctrico,utilizando con este fin las técnicas de racionalización introducidas en la vigente legislación de contratos del sector eléctrico y las nuevas formas de licitación electrónica.

 

            Así,han sido varias las Diputaciones Provinciales que han creado Centrales de Contratación, a las que se han adherido los Municipios de la Provincia, para la celebración de Acuerdos Marco con empresas comercializadoras, en los que se han fijado los términos -fundamentalmente el precio- a los que debían ajustarse los contratos de suministro adjudicados por los Municipios adheridos.

 

            En este proceso imparable hacia una gestión eficiente de la contratación pública del suministro de energía eléctrica, van a desempeñar un papel determinante las nuevas formas de licitación electrónica, como lo demuestran algunas experiencias recientes. Las características del producto a contratar, la electricidad, cuya calidad no varía independientemente de quien la ofrezca, el hecho de que el precio sea el único elemento determinante para adjudicar el contrato, la necesidad de contratarlo periódicamente y, además, teniendo en cuenta quienes son los licitadores -empresas comercializadoras con sobrada experiencia en la contratación electrónica-, todo ello lleva a considerar que la subasta electrónica es la forma óptima para la adjudicación de estos contratos.

 

            La simplicidad y la agilidad en la adjudicación de los contratos de suministro de electricidad que ofrece la subasta electrónica, reducen considerablemente los costes de transacción y sirven de estímulo para abrir la competencia en un mercado como el minorista que ha estado controlado por las comercializadoras vinculadas a las empresas distribuidoras de la zona. Por otra parte, la propia mecánica de esta forma de licitación, al tratarse de una subasta a la baja en la que los licitadores pueden mejorar sucesivamente sus propias ofertas,garantiza una reducción considerable en los precios.

 

            Ayuntamientos como el de Barcelona, el de Santander al igual que otras Administraciones públicas,entre las que hay que destacar a varias Universidades, han optado con buenos resultados por la subasta electrónica para adjudicar el suministro de energía.En todos estos casos la utilización de la subasta electrónica con pujas a la baja por las comercializadoras ha servido para obtener importantes ahorros.

           

            Para acabar, este proceso de optimización de la contratación del suministro eléctrico puede llevar a que algunas Administraciones públicas decidan adquirirla electricidad en el mercado mayorista, interviniendo como consumidores directos,con lo que se evitarán los márgenes comerciales de las empresas comercializadoras y, eso sí, asumirán el riesgo precio. Así lo demuestra el que la CNE informase una consulta formulada por un Ayuntamiento en la que plantea varias cuestiones relacionadas con su intención de participar en el mercado mayorista como consumidor directo.


Pedro Corvinos


Ramón Alegre

 



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