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Paradores de Turismo de España, S.A. y su contrato del servicio de gestión energética a la red de Paradores. Análisis crítico de una cuestión trascendental (2ª parte).
27/02/2015
Paradores de Turismo de España, S.A. y su contrato del servicio de gestión energética a la red de Paradores. Análisis crítico de una cuestión trascendental (2ª parte). (Por razones prácticas, hemos dividido  el presente estudio en dos partes. El presente texto corresponde a la segunda parte. La primera parte se publicó el 19 de enero de 2.015 y puede leerse aquí)


C).- Aprobación por Paradores de Turismo de España S.A. del Plan de Medida y Verificación de ahorros.-


Se establecía en el PPT (3) que “En el plazo máximo de 30 días desde su presentación por el adjudicatario, dicho Plan deberá ser aprobado por Paradores, que podrá recabar para ello el asesoramiento de una tercera parte independiente. Esta aprobación previa constituye, en todo caso, un requisito necesario para la puesta en marcha del Plan de Medida y Verificación”. 


Ahora bien:


-¿Se debía aprobar en todo caso o quería decirse que en caso de aprobación ésta debería producirse en el plazo de…?


Lo lógico es entender esta segunda hipótesis, pues la primera suponía dejar atada de pies y manos a Paradores.


-¿El plazo era de días hábiles o naturales? Nada se dice pero conforme al régimen jurídico de este tipo de contratos (privados de una sociedad mercantil estatal) los plazos, en caso de silencio, serían naturales.


-Para la aprobación, Paradores “podrá” ser asesorada por tercero. Por tanto, pudiera darse el caso de aprobarse el Plan sin asesoramiento e, incluso, de no aprobarse también sin asesoramiento. De cumplirse la primera hipótesis estaríamos ante una decisión temeraria e irresponsable por parte de Paradores. De cumplirse la segunda, la inseguridad jurídica para la adjudicataria es indudable.


-No se regulaba el conflicto. ¿Qué ocurriría si el Plan no se aprobaba? Nada se decía sobre los pasos a dar. Otra vez inseguridad jurídica (o no, claro, si se presuponía que el Plan se aprobaría).


-¿Cuál sería el concreto objeto del asesoramiento que a Paradores prestase esa “tercera parte independiente”?


-El Protocolo, en sus Capítulos 4 y 8, establece que el verificador independiente comenzará revisando el Plan durante su preparación. Y esta revisión acompasada a la preparación del Plan no se recogía en las condiciones contractuales.


-El 22 de octubre de 2.014 se publicó el Anuncio de Licitación de la contratación por Paradores “del servicio de asistencia técnica para el control y verificación del plan pormenorizado de medida y verificación del ahorro de energía y agua obtenido por la empresa adjudicataria de servicios de gestión energética en los establecimientos de Paradores de Turismo, S.A.”


En primer lugar, nótese que en el anuncio no constaba que se licitara también el servicio de asistencia técnica para la verificación de los informes de ahorros (verificación prevista en el PPT). Ahora bien, consultadas sus Condiciones de Contratación tal servicio sí constaba como objeto del contrato licitado. 


En segundo lugar, la duda es si el citado contrato del servicio de asistencia técnica estaría adjudicado a tiempo para desplegar sus efectos a la hora de tener que aprobar Paradores el Plan “pormenorizado” que presentara la adjudicataria. 


En este sentido, interesa conocer la fecha de firma del contrato del servicio de gestión energética pues a partir de la misma la adjudicataria contaba con seis semanas para presentar a Paradores el Plan “pormenorizado” (recuérdese la “Corrección de errores” habida). 


Este contrato se adjudicó el 3 de julio de 2.014 (según consta en el Perfil del contratante de Paradores de Turismo). La formalización o firma del mismo debió tener lugar dentro de los treinta días siguientes a la adjudicación, pues así se establecía en su PCC (13). Por tanto, esta formalización tuvo lugar entre el 4 de julio y el 2 de agosto de 2.014.


La fecha concreta de la formalización del contrato del servicio de gestión energética la desconocemos. Mas suponiendo, por prudencia, que se apurase, tomaríamos como la misma el 2 de agosto de 2.014. De ahí que la presentación a Paradores del Plan “pormenorizado” debió tener lugar en el plazo comprendido desde el 3 de agosto hasta el 13 de septiembre de 2.014 (fin plazo de seis semanas ó 42 días). Considerando, también por prudencia, que tal plazo se hubiere apurado, Paradores dispuso desde el día 14 de septiembre hasta el 13 de octubre de 2.014 para aprobar dicho Plan (plazo de 30 días).


Sin embargo, en la Plataforma de Contratación del Sector Público consta que el Contrato “del servicio de asistencia técnica para el control y verificación del plan de medida y verificación…” (Número de Expediente 140758) ha sido adjudicado por Acuerdo de 12 de enero de 2.015.


Conclusión: Paradores no ha podido contar con asistencia técnica para aprobar el Plan de Medida y Verificación.




D).- Decisiones fundamentales a recoger en el contrato.-


El Protocolo (Capítulo 4) establece que son varias las decisiones que, siendo fundamentales, se tienen que plasmar por escrito en el contrato de rendimiento energético: 


1ª.- La Opción del Protocolo que resulte más adecuada. (Una Opción es una de las técnicas del Protocolo para determinar el ahorro de energía y el Protocolo regula cuatro). 


2ª.- La duración del período de referencia y del período demostrativo de ahorro. (El período de referencia es el tiempo seleccionado que representa el funcionamiento de la instalación, o del sistema, antes de la aplicación de una MMEE. El período demostrativo de ahorro es el que sigue a la aplicación de la MMEE cuando los informes de ahorro se adhieren al Protocolo).


Además, el Protocolo establece que el usuario de los informes de ahorro puede determinar la duración del período demostrativo de ahorro. 


3ª.- Los ajustes de los consumos y las condiciones de los mismos. (Los ajustes se calculan a partir de los hechos físicos identificados que afectan al consumo de energía de los equipos y se emplean para reformular el consumo del período de referencia y del período demostrativo de ahorro bajo un conjunto de condiciones similares).


La trascendencia de estas decisiones resulta evidente y, por ello, resulta lógico que el Protocolo establezca que deban contractualizarse. 


Sin embargo, en los Pliegos contractuales ahora analizados no se preveía que todas estas decisiones, cuando se adoptaran, pudieran ser incorporadas al contrato como parte del mismo. ¿Cómo podrán saber entonces las partes contractuales a qué atenerse?, ¿cómo podrán conocer cabalmente que se cumple la expectativa del ahorro?, ¿cómo, en definitiva, se podrá conocer que el precio del contrato (no se olvide que el mismo es el ahorro obtenido) es el que debe ser y no otro? 




E).- Auditoría energética.-


En el Capítulo 5, el Protocolo recoge que “En los contratos de rendimiento energético, la energía de referencia [consumo que se produce durante el período de referencia sin ajustes] y las condiciones de referencia pueden ser definidas por el propietario o por la ESE [Empresa de Servicios Energéticos], siempre que la otra parte tenga la ocasión de poder verificarlas”.  


Y continúa: “La auditoría energética que se utilice para establecer el objetivo de ahorro, o los términos de un contrato de rendimiento energético, suele proporcionar gran parte de la documentación de referencia necesaria para elaborar el Plan de Medida y Verificación. La documentación de referencia tiene que incluir:


a) La identificación del período de referencia.


b) Todos los datos de los consumos de referencia.


c) Toda la información de las variables independientes relacionadas con los datos de la energía (por ejemplo… la temperatura ambiente).


d) Todos los factores estáticos relacionados con la información de la energía: 
-Ocupación, densidad y períodos.
-Condiciones de operación… Por ejemplo,… En las condiciones de operación de referencia de un edificio se incluirán el nivel de iluminación, los niveles de ventilación, humedad y temperatura. Una evaluación del confort térmico o de la calidad interior del aire también puede ser útil…
-Describir cualquier condición de referencia que no cumpla las condiciones requeridas. Por ejemplo, la temperatura de la instalación es inferior a la deseada durante el período de referencia, pero con la MMEE se conseguirá restaurar la temperatura deseada…
-Tamaño, tipo y aislamiento de cualquier elemento del edificio como techos, tejados, puertas, ventanas, etc.
-Inventario de los equipos… Elaborar un archivo fotográfico o vídeo…
-Procedimientos de operación de los equipos (calendarios y puntos de ajuste, temperaturas reales y presiones).
-Problemas significativos con los equipos o cortes de suministro de energía durante el período de referencia.


La documentación de referencia suele precisar auditorías muy bien documentadas, estudios, inspecciones o toma de medidas de corta duración…”.


Si hemos reproducido todo este extenso texto se debe a la importancia que, a nuestro juicio, tiene en punto a elaborar un Plan correctamente. Pues se nos está diciendo que: 


1º.- En los contratos de rendimiento energético se tiene que recoger el punto de partida, de dónde venimos o “la energía de referencia y las condiciones de referencia” (o, al menos, se nos ocurre, citar el documento en que tales datos figuren y hacerlo parte del contrato).


2º.- Esos importantísimos extremos pueden ser definidos por el propietario y de no hacerlo (y hacerlo, por ello, la ESE) siempre deberá poder verificarlos.


3º.- El objetivo de ahorro o los términos de un contrato de rendimiento energético se han de establecer utilizando una auditoría energética.


4º.- La auditoría energética proporciona gran parte de la documentación de referencia necesaria para elaborar el Plan.


5º.- La auditoría energética tiene que incluir cierta documentación muy bien elaborada, con estudios, inspecciones o tomas de medidas.


Pues bien, no parece que Paradores haya considerado todas estas trascendentales cuestiones y ha perdido, por tanto, una oportunidad para tener más controlado el contrato y, en definitiva, la prestación de la contraparte.


En el PPT, Cláusula 2, se expresa: “A efectos meramente orientativos para el licitador, en el Anexo II del presente pliego, se exponen los resultados de las auditorías (realizadas en 2008) de los Paradores en los que se recogen unas propuestas de medidas de eficiencia energética y de agua que podrán formar parte o no de su oferta…”. Además, se advierte que de cinco Paradores no existen auditorías, facilitándose a cambio cierta información.


El texto es claro: las auditorías del propietario (Paradores) podrán haber sido ignoradas por la adjudicataria. Por tanto, si Paradores pudo definir la energía y condiciones de referencia en tales auditorías (lo que ignoramos pues desconocemos su contenido) lo cierto es que rechazó tal posibilidad al considerarlas meramente orientativas. La trascendencia negativa para Paradores es evidente por la naturaleza propia de la auditoría energética conforme al Protocolo, según hemos visto. 


En la Cláusula 3, el PPT, al regular el Plan de Medida y Verificación, establece que “A efectos de configurar el escenario base o de referencia del plan de medida se deberán tener en consideración los consumos, los usos, actividades, parámetros externos (principalmente temperatura) e información adicional… en los anexos del presente pliego…”.


Es decir, Paradores no sólo se limitaba a poner a disposición de la adjudicataria meros históricos de consumos y otros datos dispersos (pero no una auténtica auditoria, como ya hemos visto antes) sino que, además, todos esos datos simplemente “se deberán tener en consideración”, es decir, no se estaba imponiendo a la adjudicataria que los asumiera pues ésta cumpliría con considerarlos pudiendo perfectamente, tras ello, rechazarlos y estar a los datos que estimara oportunos. 


Por tanto, vemos cómo es a la adjudicataria a quien se le otorgó la facultad de definir las trascendentales cuestiones ahora analizadas, confiando Paradores, suponemos, en que las verificaría (por utilizar el mismo vocabulario del Protocolo, según hemos citado) al aprobar el Plan. Lo que, por cierto, supondrá un arduo trabajo para la asistencia técnica que controle y verifique dicho Plan (si es que lleva a cabo dicho trabajo), pues no nos cabe duda que tal labor precisará, entre otras actividades, una comprobación “in situ” de todos y cada uno de los Paradores habida cuenta los datos que ha de incluir la “documentación de referencia” según el Protocolo y que ya hemos citado. 
 


F).- Verificación de ahorros.-


Los ahorros conseguidos deberán justificarse en un informe a emitir por la adjudicataria. Según el PPT, Paradores verificará el resultado de las mediciones y de los ahorros y, en el caso de discrepancias… podrá solicitar el asesoramiento de una tercera parte…” (3).


Surgen ahora parecidas críticas a las expresadas en el precedente apartado “C)” (sobre la aprobación del Plan de Medida y Verificación):


-Para la verificación de las mediciones de ahorros Paradores “podrá” ser asesorada por tercero. Por tanto, pudiera darse el caso de verificación sin asesoramiento e, incluso, de no aprobarse la misma también sin asesoramiento. De cumplirse la primera hipótesis estaríamos ante una decisión temeraria e irresponsable por parte de Paradores. De cumplirse la segunda, la inseguridad jurídica para la adjudicataria es indudable.


-No se regula el conflicto. ¿Qué ocurrirá si el informe no se aprueba? Nada se dice sobre los pasos a dar. De nuevo inseguridad jurídica (o no, claro, si se presupone que el informe se aprobará).


Recordemos, además, que el Protocolo indica que los verificadores independientes a los que pueda acudir el adjudicador comprueban que los informes demostrativos de ahorro cumplen con lo dispuesto en el Plan. De ahí, insistimos, la importancia de un buen Plan con una elaboración controlada o verificada por el adjudicador. Téngase en cuenta que informes elaborados conforme a un mal Plan no podrán ofrecer resultados válidos, fiables, mas, sin embargo, al atenerse a dicho Plan no podrán ser atacados pues, en realidad, nadie podrá asegurar que son erróneos ya que el Plan que les sirve de base está aprobado; dicho en otros términos, quien aprobó el Plan no puede luego criticar unos informes que se atienen al mismo. 


El Plan, como se ve, es la clave y, por ello, la regulación que sobre el mismo y su aprobación consta en los Pliegos analizados nos merece la crítica antes señalada (apartados “B)”, “C)” y “D)”).


Por otra parte, los Pliegos analizados no son sino, “mutatis mutandis”, una copia de lo que el Protocolo recoge como contenido del Plan de Medida y Verificación, lo que resulta superfluo una vez que se ha establecido la vinculación del contrato, en lo procedente, a la metodología del citado Protocolo. Por el contrario, lo que debería constar en los Pliegos, según lo visto hasta ahora, no aparece. ¿Qué consecuencias traerá este ensordecedor silencio? El tiempo dirá pero que nadie se extrañe si nada buenas son.


U. e. s.


Ramón Alegre Espert


(Fin de la segunda, y última, parte)



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