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La Empresa de Servicios Energéticos (ESE) y el contrato de suministro de energía eléctrica para su cliente.
22/04/2015
La Empresa de Servicios Energéticos (ESE) y el contrato de suministro de energía eléctrica para su cliente. En materia de análisis del servicio energético que puede prestar una ESE, un asunto recurrente es el de si la misma puede contratar el suministro eléctrico del que se ha de beneficiar su cliente.


El debate surge de la confrontación que se da entre, de una parte, el interés del cliente (que quiere un servicio completo que le exima, entre otras cuestiones, de la gestión del suministro eléctrico que precisa) y el interés comercial de la ESE (que quiere prestar el servicio más completo posible) y, de otra parte, el texto del vigente artículo 79.3 del R.D. 1955/2000, de 1 de diciembre, que establece que “El contrato de suministro es personal y su titular deberá ser el efectivo usuario de la energía, que no podrá utilizarla en lugar distinto para el que fue contratada, ni cederla, ni venderla a terceros”.


La cuestión, evidentemente, surge tanto en el ámbito contractual privado como en el público y las conclusiones a que en uno de ellos pueda llegarse son, según pienso, aplicables al otro.


Pues bien, en este debate ha entrado recientemente la Junta Superior de Contratación Administrativa de la Generalitat de Valencia en su Informe 5/2014, de 24 de noviembre, emitido tras consulta planteada por el Alcalde de un Ayuntamiento en relación con la licitación prevista de un contrato mixto de servicios de mantenimiento integral y de conservación de las instalaciones del alumbrado público y de suministro de energía e instalación de medidas de eficiencia energética.


Como, por un lado, lo que interesa no son las cuestiones concretas del caso sino los principios generales que del mismo pueden extraerse en punto a dar luz a la cuestión tratada y, por otro, el citado documento hace suyas las conclusiones del Informe de la, hoy extinta, Comisión Nacional de la Energía “sobre la consulta de una sociedad sobre el marco regulatorio de las empresas de servicios energéticos”, de 24 de marzo de 2.011, entiendo que lo más prudente (también por no adentrarnos en ciertas inconsistencias de dicho Informe de la JSCA valenciana que, a mi juicio, pueden confundir) es recordar la postura de la CNE al respecto que expondré de la manera más sintética posible.


Tres criterios son, a mi juicio, los desarrollados:


1º.- No existe limitación normativa alguna para que la ESE pueda pagar la factura a la compañía comercializadora.


2º.- No es posible cambiar la titularidad del contrato de suministro a nombre de la ESE pues del artículo 79.3 ya citado se deduce que la titularidad del contrato de suministro debe mantenerse a nombre del usuario efectivo de la electricidad.


3º.- Existe la posibilidad de pactar la prestación de una “gestión del suministro energético de electricidad”, englobando en ella una suerte de suministro de energía transformada en el que la energía proceda no sólo de la electricidad que pueda suministrar una comercializadora sino también de instalaciones basadas en energías renovables, del vapor de una cogeneración, etc. 


En tal caso, la ESE podría contratar el suministro de electricidad con la empresa comercializadora correspondiente pues cabría considerar que el efectivo usuario de la energía es la ESE y que ésta no vende tal energía ni la cede a terceros sino que la transforma en un producto global más eficiente para suministrarla a su cliente (en el caso concreto objeto de análisis en el Informe, una Administración Pública).


Es decir, de lo que se trata, según el criterio de la CNE (que, por lo demás, se basa en la propuesta de modelo de contrato de servicios energéticos de las Administraciones Públicas publicada en el año 2.007 por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía-IDAE), es de pactar que la ESE gestione para el cliente un suministro energético conformado tanto por la electricidad vendida por una comercializadora como por la energía procedente de instalaciones desarrolladas por la misma ESE, bien sean renovables, bien cogeneración, etc.


En cualquier caso, debe tenerse en cuenta que tanto la CNE como la JSCA valenciana matizan de manera importante el comentado criterio pues son conscientes de que el razonamiento “podría considerarse que… se aparta de la regulación legal del sector”. Por ello, como la propia CNE reconoce (y asume la JSCA valenciana): “En cualquier caso, con el fin de evitar posibles interpretaciones y adaptar la normativa a una situación donde el suministro de electricidad puede formar parte de un servicio energético más amplio, sería conveniente que estas consideraciones fueran precisadas en el marco de un posible desarrollo normativo de la figura de empresa de servicios energéticos introducida por el Real Decreto-ley 6/2010”.


Es decir, el asunto no está, ni mucho menos, dilucidado. Además, con la norma hoy vigente, por mucho que una ESE contrate una prestación como la analizada la cuestión deben resolverla, en definitiva, las comercializadoras: ¿las habrá dispuestas a contratar con la ESE?, ¿se resentirá la prestación de la ESE ante exigencias que esas comercializadoras puedan plantear para estar dispuestas a contratar con aquélla?


En todo caso, como concluyen los organismos citados en sus informes comentados, es precisa una aclaración normativa.


U. e. s.


Ramón Alegre Espert 



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