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Sobre el concepto de «energía procedente de fuentes renovables»
06/03/2017
Sobre el concepto de «energía procedente de fuentes renovables» El TJUE acaba de dictar una interesante sentencia (sentencia 2 de marzo de 2017, asunto C 4/16) en la que interpreta el concepto de «energía procedente de fuentes renovables», que figura en el artículo 2, párrafo segundo, letra a), de la Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables, en el sentido que comprende la energía generada mediante el aprovechamiento de una corriente de agua artificial. En este caso la energía es producida por una pequeña central hidroeléctrica que se encuentra en el lugar de vertido de las aguas residuales industriales.
Se resuelve en esta sentencia una cuestión prejudicial planteada por el Tribunal de Apelación de Varsovia. La duda que le surge a este Tribunal es si la energía hidráulica, como energía generada a partir de una fuente renovable, comprende la energía producida con el aprovechamiento de las caídas gravitacionales del agua en cursos de agua artificiales; es decir, se duda si constituye energía procedente de fuentes renovables, en el sentido del artículo 2, párrafo segundo, letra a), de la Directiva 2009/28, la energía hidráulica producida mediante el aprovechamiento de una corriente de agua artificial.
Advierte este órgano jurisdiccional que las Directivas 2009/28 y 2003/54 no definen el concepto de energía hidráulica y que las disposiciones de Derecho nacional vigentes en la fecha de adopción de la decisión impugnada únicamente hacían referencia a la energía generada con el aprovechamiento de la caída de aguas fluviales naturales.
La sentencia que se comenta reconoce que el tenor literal  del concepto de «energía procedente de fuentes renovables» (artículo 2, párrafo segundo, letra a, de la Directiva 2009/28) por sí solo, a falta de mayor precisión, no permite determinar si el concepto de energía hidráulica se refiere únicamente a la electricidad producida a partir de energía hidráulica generada con el aprovechamiento de una corriente de agua natural, o si también comprende la electricidad producida con energía hidráulica conseguida mediante una corriente de agua artificial.
Y señala al respecto que la Directiva 2009/28 no remite a los Derechos nacionales la definición de «energía hidráulica» a los efectos de determinar si debe considerarse una energía procedente de fuentes renovables, en el sentido de esta Directiva. De ello se deduce que, a efectos de la aplicación de dicha Directiva, debe entenderse que esos términos designan un concepto autónomo del Derecho de la Unión, que ha de interpretarse de manera uniforme en el territorio de todos los Estados miembros, teniendo en cuenta el contexto en el que se utilizan y los objetivos perseguidos por la normativa de la que forman parte.
Analizado el contexto en el que se utilizan los términos controvertidos, se concluye constituye energía procedente de fuentes renovables, en el sentido del artículo 2, párrafo segundo, letra a), de la Directiva 2009/28, toda energía hidráulica, con independencia de que se trate de energía hidráulica producida mediante el aprovechamiento de una corriente de agua natural o una corriente de agua artificial, a excepción de la electricidad producida en centrales de acumulación por bombeo a partir de agua que se ha bombeado previamente aguas arriba.
Por otra parte, se argumenta en la sentencia que los objetivos perseguidos por la Directiva 2009/28 confirman esta interpretación: 
En efecto, del artículo 1 de esa Directiva se desprende que ésta tiene por objeto fomentar la energía procedente de fuentes renovables y, según su considerando 1, la mayor utilización de la energía procedente de fuentes renovables constituye una parte importante del paquete de medidas necesarias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y puede desempeñar un papel importante para fomentar la seguridad del abastecimiento energético, el desarrollo tecnológico y la innovación y ofrecer oportunidades de empleo y desarrollo regional. A tal efecto, el artículo 3, apartado 1, de esta Directiva dispone que cada Estado miembro velará por que la cuota de energía procedente de fuentes renovables en su consumo final bruto de energía en 2020 sea equivalente como mínimo al objetivo que le ha sido atribuido en el anexo I, parte A, de dicha Directiva
Pues bien, excluir del concepto de energía hidráulica procedente de fuentes renovable, en el sentido de la Directiva 2009/28, toda la electricidad generada con energía hidráulica conseguida mediante el aprovechamiento de corrientes de agua artificiales, por el único motivo de que se trata de este tipo de corrientes de agua, como esencialmente sugiere el Gobierno polaco, no sólo sería contrario a la voluntad del legislador de la Unión, como se ha expuesto en los apartados 26 a 31 de la presente sentencia, sino que también frustraría la consecución de los objetivos antes mencionados”.
La sentencia, con el fin de evitar cualquier riesgo de desviación, precisa que la actividad ejercida aguas arriba, que origina esta corriente de agua artificial, no puede tener como única finalidad crear esta corriente para explotarla aguas abajo a efectos de producir electricidad. Y señala que el concepto de energía hidráulica procedente de fuentes renovables, en el sentido de la Directiva 2009/28, no comprende la electricidad generada a partir de energía hidráulica obtenida mediante el aprovechamiento de una corriente de agua artificial cuando ésta ha sido creada aguas arriba por bombeo con la única finalidad de producir electricidad aguas abajo.
Con todo ello se concluye que “El concepto de «energía procedente de fuentes renovables» que figura en el artículo 2, párrafo segundo, letra a), de la Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables y por la que se modifican y derogan las Directivas 2001/77/CE y 2003/30/CE, debe interpretarse en el sentido de que comprende la energía generada por una pequeña central hidroeléctrica, que no es una central hidroeléctrica de acumulación por bombeo ni una central hidroeléctrica reversible, y que se encuentra en el lugar de vertido de las aguas residuales industriales procedentes de otra instalación que previamente ha extraído el agua para sus propios fines”.

Pedro Corvinos Baseca


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